La nevada que ha salido en todos los telediarios españoles, ¿fue tan tremenda como cuentan? Pues hombre, impresiona ver Londres así, porque hace unos veinte años que no veían un mantillo blanco. Pero desde luego, le echaron muchísimo cuento al asunto: 20 cm de nieve sirvieron para no sacar ni un solo bus a las calles, suspendider todos los trenes excepto unos aleatorios servicios mínimos, y cerrar total o parcialmente todas las líneas de metro.

La noche anterior decidimos ir al parque de Richmond, pero por la mañana no había trenes, así que cambiamos el plan. Cogimos las cámaras y nos fuimos al centro. Andando, claro, porque no había otra manera. Fue una experiencia curiosa: a las ocho de la mañana todo el mundo comentaba con el vecino que no había transporte, y sólo los más osados cogieron la cartera bajo el brazo y fueron andando hacia sus lugares de trabajo. El resto (la mayoría) le echaron morro, cogieron a los niños (que por supuesto tampoco fueron al cole) y se fueron a jugar al parque. Aquí, el equipo de expedicionarios: Maigua, Jacek y Víctor.
La nieve pone de buen humor hasta a los ingleses. Un chico que no conocía de nada me dio los buenos días antes de llegar a Vauxhall y en el paseo frente a las casas del parlamento un señor se echó a reír cuando el árbol que teníamos encima descargó un montón de nieve sobre nuestras cabezas. Fue un día de expedientes Xs, como el que tenéis debajo.
La nieve pone de buen humor hasta a los ingleses. Un chico que no conocía de nada me dio los buenos días antes de llegar a Vauxhall y en el paseo frente a las casas del parlamento un señor se echó a reír cuando el árbol que teníamos encima descargó un montón de nieve sobre nuestras cabezas. Fue un día de expedientes Xs, como el que tenéis debajo.

¡Y nosotros que pensábamos que se habrían metido todos dentro con una taza de té cada uno! El deber es el deber...


















